jueves, 11 de noviembre de 2010



EL AMOR DE DIOS
La mayor historia de amor que jamás se ha escrito y la más apasionante la encontramos en la Biblia,es la historia de amor entre Dios y la nueva creación por medio de Cristo.
Pero el hombre que no ha nacido de nuevo, es decir del Espíritu, no comprende el amor de Dios. Por ello nuestro propósito es poder dar a conocer la generosidad del amor de Dios nos da en Su Palabra, para que amemos con amor en Cristo ya que todo fue hecho para él.
Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho.
(Juan 1:3)

DIFERENCIA ENTRE EL AMOR DE DIOS Y EL AMOR DEL HOMBRE
La diferencia básica entre el amor de Dios y el del hombre es que Dios ama a los enemigos, la humanidad entera, y no espera la recompensa, es decir no necesita ser amado antes, sino que ama por naturaleza, porque el poder de Su amor es mayor que todo sentimiento que conocemos, y Su benignidad nos guía al arrepentimiento. Dios sabe cuál es el resultado del amor por los enemigos, lo ha visto en la Cruz, El sabe el resultado en nuestras almas para la eternidad y le ha merecido y le merece la pena la gran batalla por nosotros, por sus hijos. Un buen padre lucha por sus hijos en el mundo, ¿cómo no lucharía nuestro Padre por nosotros para la eternidad?
El amor de Dios es tan fuerte hacia nosotros que ha dado a Su Hijo Unigénito entregándole en la Cruz para morir en nuestro lugar, por nuestro pecado, o error, debido a nuestra desobediencia a Dios, esto es que queremos que Dios sea como cada uno de nosotros por medio de su Palabra:
...Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
(1Juan 2:17)
Esa voluntad es que recibamos al Hijo de Dios como nuestro Salvador, y porque medio lo recibimos, mediante el bautizo y con el Espíritu Santo. Esto para los que le hemos oído estando en este cuerpo, pero también se encontrarán con Él y Le oirán tras la resurrección los que tuvieron y tienen un corazón volcado hacia Dios. El amor del hombre sin embargo está enfocado básicamente en dos cosas.
Primero en sus instintos y su naturaleza, y segundo, el amor del hombre a lo natural de la humanidad, le guía a buscar el disfrute egoísta de lo que tiene a su alcance, sin mirar al prójimo.
El hombre por lo tanto ama el dinero, el poder, el éxito ante los demás, busca ser reconocido, ser el líder, ganar en las competiciones a base de humillar y batir a sus prójimos, y para ello mata y está matando diariamente, como vemos en las noticias cada día.
El amor del hombre solo piensa en él mismo, es enemigo de Dios, porque no le conoce y es del diablo, porque a él si conoce ni siquiera mira a su Creador.
El amor del hombre se diferencia poco del amor animal, que es por instinto de supervivencia meramente y como mucho de su propio clan, a veces ni eso, como fue Caín y Abel.
Si tuviéramos que hacer un resumen de la humanidad que presentarle al hombre y ver desde fuera el resultado de este mundo y del hombre, ¿Cómo explicaríamos las atrocidades cometidas por el hambre, el engaño, las mentiras, el odio, las guerras, los gobiernos buscando solo el dinero y el poder? No podemos decir que el hombre no tenga amor, tiene mucho amor por él y los suyo y muchos afán por dominar y ser superior al prójimo, su amor no proviene de Dios.

EL AMOR DE DIOS HACIA NOSOTROS y el amor de nosotros al prójimo
Debemos entender estos dos enfoques de este amor:
1°.- El amor de Dios en Su obra eterna en nosotros, y el amor de Dios cada día en nuestras vidas.
2°.-Nuestro amor hacia nuestro prójimo
...amad a vuestros enemigos...,...porque si solo amáis a los que os aman, que mérito tenéis
(Lucas 6:32)


HACIA NOSOTROS
Para el primer enfoque sobre el amor de Dios hacia nosotros veremos el siguiente:
TEXTO CLAVE: ...16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
(Juan 3: 16 y 17)
Además de lo que ha hecho por nosotros, Dios nos ama de tal manera que si andamos con Él en nuestro caminar diario, en nuestras vidas, si le preguntamos a Él en oración, no dejará de enseñarnos en Su Palabra, de avisarnos, de guiarnos y de darnos señales o sueños para que no erremos en todo lo que emprendamos. Esa compañía Suya con el Espíritu Santo es la que nos muestra cada día el amor que nos tiene, y esto lo experimenta cada uno en su intimidad.
Las cualidades del amor de Dios son infinitas, pero podríamos vislumbrar que el amor de Dios procede de la esencia eterna y espiritual de la naturaleza divina; esta le confiere unas cualidades que por naturaleza no sentimos, pero que podemos comenzar a experimentar por el acercamiento de Dios a nosotros.
Al mismo tiempo, el amor de Dios ve más allá de los límites de nuestro corazón, ve el resultado de Su obra en la dimensión eterna y es paciente, no se queda en el enojo, ni en la ira o en la venganza. En definitiva tiene la mira puesta en lo espiritual.
Por ello Jesucristo nos libra, además de la muerte física en la resurrección, de la verdadera muerte, la muerte espiritual en la relación con Dios, si creemos en Él...
18El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
(Juan 3: 18 y 19)
Toda esa culpa de enemistad de la humanidad de todo tiempo, es la que por amor a nosotros Jesucristo ha bebido en aquella copa que el Padre le dio en el huerto de Getsemaní, y pedía al Padre siendo el Hijo:
...Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
(Mateo 26:42)
Y un ángel vino a consolarle, Lucas 22:43. Ese ángel bien pudo ser el enviado que llevaba el amor de cada uno de nosotros hacia Él, de cada uno de los que le hemos recibido, para que viese un atisbo del resultado de la obra que iba a hacer para la eternidad dentro de nuestras almas.
DESDE NOSOTROS
TEXTO CLAVE: ...En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
(1Juan 3:16)


JESUS ES AMOR.
En este texto se halla la respuesta a la pregunta que la humanidad ha buscado desde su existencia y que aún hoy busca: ¿Que es el amor? El amor es que Dios ha venido en la carne de Jesucristo, para dar Su vida por nosotros, porque nos ama, para salvarnos y darnos vida eterna en Su Reino de bendición. Y yo le hago a ti unas preguntas:
¿Recibirá Ud. el amor de Dios?
¿Reciba a Jesucristo hoy si aún no Le ha recibido?
Y además de amar a Dios en Jesucristo, ¿Cómo se manifiesta el amor de Dios hacia nuestro prójimo? Veamos la respuesta en las escrituras bíblicas
...16En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
17Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
(1Juan 3: 16 al 18)
Es decir, que nuestras vidas han de estar dispuestas para llevar la carga espiritual de nuestros hermanos, para sobrellevarlas y aliviarlas y compartirlas, y esto se hace por medio de oración, en petición a Dios en nuestro sacerdocio pero también físicamente en las necesidades de la vida de cada día, como en la parábola del buen samaritano, y en la amistad espiritual con afecto fraternal.
Dos formas de obrar por los hermanos: una es la ayuda material, las buenas obras, pero la mayor es semejante a lo que Dios hace por nosotros, poner nuestras vidas por los hermanos. En el texto Griego la palabra usada para vidas es "psiche", mente y alma; poner nuestras almas en los sentimientos y nuestras mentes en la oración por los hermanos nos lleva de nuevo al sacerdocio, donde una vida se ofrece en lugar de otra.
Dentro de nuestro sacerdocio de llevar nuestra propia cruz y las cargas en el yugo junto a Cristo, al encontrar la palabra mente, nos damos cuenta de que implica la oración. Al orar por los demás, uno se niega a sí mismo y dedica su mente a pedir por su prójimo, está poniendo su mente al servicio de Dios, de los hermanos y del prójimo, está poniendo su vida también.
Ahora bien, ¿cómo se pone la vida o alma por los hermanos? Vea el estudio Sacerdocio para encontrar la respuesta. NOTA: La traducción de vida en lugar de alma es más completa espiritualmente, ya que implica todo nuestro ser, y eso es lo que Jesucristo hizo, poner su vida física en cuanto a la sangre, su vida afectiva y emocional en cuanto al alma, su vida psíquica en cuanto a su mente en la oración, porque oró por nosotros, se angustió, sufrió en su corazón, en sus sentimientos, llevó la pena nuestra, poniendo sobre todo Su vida espiritual, porque siendo el Espíritu Santo en la tierra, no escatimó morir y entregarse al Padre:
... Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
(Lucas 23:46)
LO QUE PRODUCE EL AMOR DE DIOS EN EL HOMBRE
Una vez que hemos recibido a Dios, y conocemos bien a Jesucristo, nuestro corazón se vuelca hacia nuestro prójimo y hacia nuestros hermanos.
Y el principal mandamiento "ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo", que nos recuerda Jesucristo, es lo mismo que la conclusión sobre cuál es el fin de la Ley de Dios, por ello concuerda el mensaje y vemos a continuación cual es la ley de Cristo:
...sobrellevad los unos las cargas de los otros y cumplid así la ley de Cristo.
(Gálatas 6:2)
Por lo tanto resumimos que tenemos dos maneras de amar al prójimo como Dios ama: una orar por nuestros hermanos y por los enemigos del Evangelio, y otra las buenas obras, pero
…Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
(Juan 15:13)
HACIA NUESTRO PRÓJIMO en cuanto a que por amor de Dios hacia ellos les anunciaremos la buenas nuevas del Evangelio, sabiendo que el mundo nos aborrece, como aborreció a Cristo crucificándole. Por ello vemos que la evangelización es por amor a nuestro prójimo, además de la ayuda física que podamos aportar a los que necesitan y todo esto en el nombre de Jesucristo.
HACIA NUESTROS HERMANOS porque vemos en ellos que no hay temor porque hay amor
...en el amor no hay temor..."
(1Juan 4:18)
Recibimos amor de Dios de personas que a veces ni conocemos, pero que al ser hermanos, hijos del mismo Padre espiritual, el amor entre los hermanos es alimentado por el Espíritu Santo.
A veces hay que esforzarse, ya que por la carnalidad de cada uno hay personas que al ser de diferente etnia, edad, sexo o clase social pueden tener mayor o menor dificultad para amar a sus hermanos, pero esto es solo cuestión de crecimiento espiritual
...Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano permanece en muerte
(1Juan 3:14)
…En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
(Juan 13:35)

COMO MOSTRAR A DIOS NUESTRO AMOR
Lo primero que hemos es demostrarle al Señor es que aceptando el Evangelio, recibiendo a Su Hijo Jesucristo, aceptando Su obra en la Cruz para perdón de nuestros pecados y para resurrección, hemos llegado a recibir un cambio de mente "arrepentimiento", naciendo de nuevo de las aguas y pidiéndole el Espíritu Santo con el cual nos bautiza en nombre de Padre del Hijo y del Espíritu Santo.
Lo segundo es estudiar la Biblia, con el fin de conocerle bien a Él, y para conocer al ser humano y poder amarle con sus errores de manera que nos conozcamos a nosotros mismos. Que nos capacite para predicar el Evangelio, convirtiéndonos en discípulos, no en meros creyentes, cumpliendo sus mandamientos.
...Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
(Juan 15:9 y 10)
Finalmente poniendo nuestras vidas por Jesucristo al llevar Su yugo sobre nosotros y compartir la carga diaria de nacimiento y mantenimiento de los hijos de Dios en el mundo, hasta Su venida. Nuestro sacerdocio y nuestro calor y amor como hizo Abisag, la sunamita sirviendo a su señor el rey David en su ancianidad.
Pero hay dos cosas más con las que mostrarle a Dios nuestro amor:
1°.- Es que el Señor, estando aún en la tierra pidió a sus discípulos que en Su memoria partieran el pan y tomaran el vino; la Santa Cena.
En ella se anuncian a los cielos, a la dimensión celestial donde está el Señor, los ángeles y potestades, que Jesucristo ha sido aceptado por nosotros, que damos gracias a Dios por tener ese pan que es Cristo, y que al comerlo, comemos Su esencia y nos reconocemos parte de Su cuerpo, y ese vino que representa Su sangre, la cual nos ha limpiado de nuestra esencia enemiga de Dios, del pecado o error, nuestra vestidura delante del trono de la Gloria, por la cual tenemos entrada en el reino eterno por medio de Jesucristo.
Tomen la Santa Cena, queridos hermanos, mejor con hermanos en intimidad, a los que conocen bien, no en grandes congregaciones. Jesucristo lo hizo con los 11 discípulos. Háganlo a menudo, y si no tienen a ningún hermano para hacerlo, tómenla solos en alguna ocasión de necesidad, no pierdan el vínculo con Jesucristo, muéstrenle su amor al Señor.
2°.- Es la alabanza y oraciones, porque en ella derramamos nuestro corazón delante de Dios, y Le demostramos nuestra alegría y nuestro amor por haberle conocido y compartir con Él nuestras vidas y ser librados por Él del mal, siendo nuestro Salvador y protector. Para terminar con la alabanza lean la biblia.



TEXTOS BÍBLICOS DESTACADOS

Salmo 33:3
Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo.
Salmo 34:1
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.
Apocalipsis 14:3
Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.
Apocalipsis 14:7
Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

Apocalipsis 15:3 y 4.
3Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.

4¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.

SALMO 91:14
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
PROVERBIO 10:12
12El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas.
JEREMÍAS 31:3
3Yahweh se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.
MATEO 24:12
12...y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
JUAN 15:12 al 17
12Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 14Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. 16No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. 17Esto os mando: Que os améis unos a otros.
JUAN 17:26
26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.
ROMANOS 8:35 al 39
35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
1CORINTIOS 13:1 al 13
1Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará... ...13Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
EFESIOS 2:4 al 10
4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
EFESIOS 3:19
19y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

EFESIOS 4:2 al 6 - 15 y 16
2con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5un Señor, una fe, un bautismo, 6un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos... ...15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
COLOSENSES 3:14
14Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
1PEDRO 4:8
8Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
1JUAN 4:7 al 21
7Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 9En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 13En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 14Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. 15Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. 16Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 17En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 18En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 19Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. Amén.

Con amor en Cristo…
Hno. Carlos Gutiérrez
Siervo de Dios…
12/11/10